Dr. Andrés Mauricio Portilla Portilla 
Médico Pediatra Universidad Nacional de Colombia.  
Miembro de la Sociedad Colombiana de Pediatría.
Carrera 13 No. 49-40 , Clínica de Marly Cons. 320  
SOLICITUD DE CITAS: 8053737
TELÉFONOS: 2850574- 3436600 Ext. 1383UNIU:  
Bogotá, Colombia. 



Qué tiene de malo usar Audífonos? 

Dr. Andrés Portilla, 27 de febrero de 2013.


Desde la década de los 80 se ha popularizado el uso de audífonos y de dispositivos móviles para la reproducción de música. A partir del lanzamiento del iPod y de los teléfonos móviles con reproductores de música incorporados el uso de audífonos se ha incrementado y los adolescentes, los niños y los adultos jóvenes son sus principales usuarios. Los fabricantes de éstos dispositivos logran obtener cada día una mayor calidad del sonido y una mayor potencia para conquistar a los consumidores.

Sin embargo, hay evidencias sólidas que muestran que el uso inadecuado de los audífonos se relaciona con riesgos para la salud y para la vida. Un estudio noteamericano revisó la información de lesiones graves y muertes sufridas en accidentes de tránsito en Estados Unidos entre 2004 y 2011 buscando específicamente los eventos en los que el peatón herido o muerto llevaba audífonos en el momento del accidente y  descartando los que involucraban teléfonos móviles o dispositivos de manos libres. En total hallaron 116 casos durante ese lapso de tiempo, de los cuales 81 fueron mortales, lo cual corresponde a una alarmante letalidad del 70%. En el mismo estudio se encontró que entre 2010 y 2011 se triplicó el número de éstos casos (47 accidentes) con respecto al período comprendido entre 2004 y 2005 (16 accidentes).

Lo anterior probablemente esté en relación con la privación de estímulos externos a la cual se somete quien usa audífonos al salir a la calle, pues el dispositivo de audio bloquea o reduce la percepción de los sonidos que podrían alertar al usuario acerca de peligros inminentes, tales como el ruido de los motores, los pitos de los autos, los frenos o las voces de otras personas.

    AUDIFONOS SUPRAAURICULARES    AUDIFONOS INTRAAURICULARES
         

Un estudio realizado por el Departamento de Otorrinolaringología de la Universidad Católica de Chile publicado en el año 2009 que buscaba evaluar el riesgo de daños auditivos asociados al uso de audífonos encontró que los principales factores de riesgo eran: el nivel de volumen de salida, el tiempo de uso contínuo del reproductor y el tipo de audífonos. Encontraron que, usando los audífonos intraauriculares a partir del 75% del nivel de volumen máximo los reproductores iPod, MP3 y teléfonos móviles generan promedios de energía sonora mayores de 80 decibeles, lo cual corresponde al límite de seguridad para que se presenten lesiones del oído según muchos expertos. También se evidenció que el tiempo de uso necesario para producir dosis de “ruido” (cuando el sonido se vuelve indeseable) es muy variable y depende principalmente del volumen de uso y del tipo de audífonos; por ejemplo: con un dispositivo de audio usado con fonos intraauriculares al 75% del volumen máximo, se requiere de unos cuatro y medio minutos para generar dosis de ruido, en cambio con el mismo volumen usando audífonos supraauriculares se requiere de unas dos horas. Si se usan volúmenes más bajos el tiempo necesario para generar dosis de ruido es más largo. Demostraron también que, sin importar si se usan audífonos intra o supraauriculares, con volúmenes de salida menores al 50% del máximo no se alcanzan rangos de intensidad sonora considerados como riesgosos para la audición.

En conclusión, si tus hijos van a usar audífonos con reproductores de música busca que lo hagan de manera segura: no se deben usar si hay que transitar por la calle o conducir cualquier vehículo, el volumen máximo de uso seguro es el 50% del máximo que tenga el reproductor y es preferible usar audífonos supraauriculares que intraauriculares.

Fuentes:

Breinbauer H.A., Anabalón J.L.  Reproductores de música personal: Una conducta de riesgo emergente. Rev. Otorrinolaringol. Cir. Cabeza Cuello  v. 69 n. 3 Santiago Dic. 2009.  Versión On line ISSN 0718-4816

http://www.scielo.cl/scielo.php?pid=S0718-48162009000300002&script=sci_arttext


 

Junta de Andalucía, Unión Europea, Observatorio de salud y Medioambiente de Andalucía. Ruido y Salud. 2011.

http://www.osman.es/contenido/profesionales/ruido_salud_osman.pdf


Lichenstein R., Clarence Smith D., Ambrosse J.L., Moody L.A. Headphone use and pedestrian injury and death in the United States: 2004-2011.  Inj Prev doi: 10.1136/injuryprev-2011-040161.

http://injuryprevention.bmj.com/content/early/2012/01/03/injuryprev-2011-040161.abstract






Cólicos Menstruales: no todos son iguales!
Dr. Andrés Portilla, 15 de julio de 2012. 

El cólico menstrual o dolor pélvico asociado a la menstruación (dismenorrea) es una molestia muy frecuente. Se estima que hasta el 50% de las adolescentes pueden presentar dismenorrea y que hasta el 60% de las mujeres adultas la han presentado alguna vez en su vida.

La dismenorrea puede dividirse en primaria y secundaria. La primaria se presenta generalmente luego de seis meses de la menarquia (primera menstruación), suele comenzar hasta 3 días antes y persistir hasta 2 días después del inicio del sangrado, se manifiesta repetitivamente como cólicos, calambres o sensación de peso en la pelvis, los muslos y la parte baja del abdomen o la espalda, puede asociarse a náuseas, vómito, distensión del abdomen, dolor de cabeza, cambios del estado de ánimo y llegar a ser severa hasta en el 15 % de los casos, limitando el desempeño de las actividades diarias de algunas mujeres. Los factores que aumentan el riesgo de presentar dismenorrea primaria son: ser hija de una mujer que presentó dismenorrea, haberse desarrollado (menarquia) a edades tempranas, tener sobrepeso, consumir alcohol con frecuencia, fumar y presentar una  mayor duración del sangrado durante la menstruación. La dismenorrea primaria no se debe a ninguna enfermedad en especial, sino al efecto de ciertas sustancias llamadas prostaglandinas, producidas por el organismo y favorecidas por las hormonas, sobre los órganos reproductores femeninos. Usualmente su diagnóstico sólo requiere una excelente historia clínica y un juicioso examen físico.

En cambio, la dismenorrea secundaria se llama así porque es causada por alguna enfermedad que afecta a los órganos reproductores internos femeninos. Generalmente comienza a presentarse luego de los 25 años de edad (pero también puede ocurrir en adolescentes), los síntomas comienzan después (a veces hasta 2 semanas) de que se ha iniciado el sangrado menstrual y pueden estar presentes durante toda la menstruación, se acompaña de otras alteraciones como dolor durante las relaciones sexuales, sangrado menstrual excesivo en cantidad (necesidad de más de 7 toallas higiénicas diarias) o en duración (más de 7 días), sangrado entre una menstruación y la siguiente, infertilidad, entre otros. Para su diagnóstico usualmente se requiere adicionalmente de estudios como imágenes diagnósticas y, en algunos casos, del uso de procedimientos como la laparoscopia.

El manejo adecuado del dolor y los síntomas producidos por la dismenorrea depende de su severidad y de si ésta es primaria (que es la más frecuente entre las adolescentes) o secundaria. Los tratamientos que han demostrado ser efectivos y seguros para la dismenorrea primaria son los antiinflamatorios no esteroideos (ibuprofeno, naproxeno, diclofenac, etc.) y los anovulatorios orales (anticonceptivos) combinados (contienen estrógenos y progestágenos), aunque hay estudios recientes que encontraron utilidad del uso de la vitamina B1 y del magnesio. Existen medidas no farmacológicas para manejar el dolor y otros síntomas de la dismenorrea primaria, como colocar calor local sobre el abdomen, hacer ejercicio, aumentar el consumo de pescado, aplicación de estimulación eléctrica transcutánea (TENS) y uso de medicinas alternativas, pero su utilidad no está demostrada en estudios con suficiente rigor científico y estadístico.

En el caso de la dismenorrea secundaria, el tratamiento depende de su causa y siempre debe estar a cargo de un/una especialista en Ginecoobstetricia.

Recuerda asistir con tu hija a controles periódicos de Pediatría y evita que se automedique: recuerda que también los medicamentos de venta libre tienen contraindicaciones y pueden producir efectos adversos.

Fuentes:

Borgelt, L.M., O´Connell M.B., Smith, J.A., Calis, K., et al.  Women´s Health across the Lifespan: A Pharmacotherapeutic Approach. Chapter 12: Dysmenorrhea. pg. 181-193. 2010. Disponible en http://books.google.com.co

Lee, E.C., Hodgkiss, C., Roberts, S., Holmes, A. An evidence based practice guideline for the treatment of primary dysmenorrhea. National Guideline Clearinghouse. Agency for Healthcare Research and Quality.  U.S. Department of Health and Human Services. 2010. http://guideline.gov/content.aspx?id=16323

Monterrosa Castro, A. Dismenorrea primaria: visión actual. Revista Colombiana de Obstetricia y Ginecologia – Vol. 52 No. 4 – 2001    http://www.fecolsog.org/userfiles/file/revista/Revista_Vol52No4_Octubre_Diciembre_2001/v52n4a04.pdf

Daley, A. The role of exercise in the treatment of menstrual disorders: the evidence. Br J Gen Pract. 2009. April 1; 59(561):241-242. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC2662100/



Vacunación contra el Virus de Papiloma Humano en Varones.

Dr. Andrés Portilla, 1 de abril de 2012.  



                                                                                                   

La infección por el Virus de Papiloma Humano (VPH) está claramente relacionada con varios tipos de cáncer, entre ellos el de cuello uterino, de pene, anal y de orofaringe y con la presencia de verrugas genitales en varones y mujeres. En Estados Unidos es la infección viral de transmisión sexual más frecuente y su prevalencia es más alta entre los adolescentes y adultos jóvenes de ambos géneros que tienen una vida sexual activa. Las vacunas actualmente existentes han demostrado su eficacia para proteger contra la infección debida a las cepas (familias) de éste virus más frecuentemente encontradas en humanos afectados y su seguridad al evidenciarse una frecuencia de efectos adversos importantes muy baja, similar a la de otras vacunas en uso. Es importante mencionar que la máxima utilidad de la vacuna se obtiene en quienes no han iniciado su vida sexual al momento de aplicarla y que la vacuna no tiene ningún efecto sobre las cepas del VPH que ya se hayan adquirido por contagio. Recientemente la Academia Americana de Pediatría actualizó sus recomendaciones para la vacunación contra el Virus de Papiloma Humano, entre las cuales están:

-Iniciar esquema de vacunación a los varones entre los 11 y 12 años.

-Iniciar o completar esquema de vacunación a los varones entre los 13 y los 21 años.

La vacuna aprobada para uso en varones es la HPV4 o vacuna tetravalente (Gardasil ®), la cual se aplica en esquema de tres dosis. Está contraindicada en personas con alergias severas  a las levaduras o a los demás componentes de la vacuna y se recomienda aplazar su aplicación en personas con enfermedades recientes de moderada o severa gravedad.

La vacunación contra VPH no modifica la recomendación de usar métodos de planificación de barrera  para reducir el riesgo de enfermedades de transmisión sexual ni de practicar periódicamente citologías cervicovaginales a las mujeres en edad fértil.

Fuente:

Barclay, L. , Fox, S.  AAP Guidelines Now Recommend HPV Vaccine for Boys. Medscape Pediatrics Education. CME Released: 03/01/12


Prevención de Accidentes: Seguridad al Conducir.

Dr. Andrés Portilla, enero 30 de 2012. 




Los accidentes siguen siendo la principal causa de muerte y de discapacidad entre nuestros jóvenes. La Organización Mundial de la Salud considera que cerca de 700 jóvenes mueren cada día en el mundo debido solamente a accidentes de tránsito. Entre los adolescentes los eventos fatales más frecuentes se deben a accidentes de tránsito, seguidos (de lejos) por el ahogamiento y las quemaduras e incendios. Las siguientes son algunas recomendaciones que han demostrado reducir el riesgo de accidentes automovilísticos, o al menos de lesiones graves debidas a ellos, dirigidas a los jóvenes y a sus familias:

1-    El uso de un Sistema de Retención (cinturón de seguridad, cojín elevador, etc.) reduce hasta un 75% el riesgo de lesiones durante un accidente vehicular. El Código Nacional de Tránsito Terrestre de Colombia (Ley 769 de 2002) establece que en los automotores el uso del cinturón de seguridad es obligatorio para el conductor y los pasajeros delanteros y que, para los vehículos fabricados a partir de 2004, también lo es para los pasajeros del asiento trasero. Igualmente establece que los menores de 10 años deben ocupar el asiento trasero. Estudios de seguridad han demostrado la utilidad del cojín elevador ajustado con el cinturón de seguridad de 3 puntos para los menores entre 22 y 36 kg. de peso, por lo cual se aconseja su uso hasta los 12 años ó 1,50 mts. de estatura. Después de alcanzar ésta edad o éste peso, se debe usar el cinturón de seguridad convencional en todos los recorridos que se hagan en el vehículo, por cortos que sean.

2-    Conoce las leyes que en tu país regulan el aprendizaje de la conducción para los adolescentes y las restricciones que ellas imponen ante algunas condiciones de salud. El mayor riesgo de accidentarse se presenta durante los 6 meses posteriores a la obtención de la licencia de conducción y luego se va reduciendo gradualmente a medida que se adquiere más experiencia. Aunque ya haya realizado y aprobado el curso de conducción, acompaña a tu hija o hijo mientras gana pericia al volante, verifica que siga las normas de seguridad (revisión del estado del vehículo antes de usarlo, uso del cinturón de seguridad, adecuada visibilidad, etc.) y que respete las normas de tránsito locales. Nuevamente, el buen ejemplo que des como conductor(a) es la mejor forma de enseñar.

3-    Dialoga con tu hijo o hija acerca de las situaciones que aumentan el riesgo de accidentes de tránsito cuando conducen: tomar riesgos innecesarios, dejarse llevar por presiones de sus amigos, sobreestimar sus habilidades al volante, conducir estando alterado(a) y permitir distracciones como hablar por teléfono, comer, usar audífonos o escuchar música a elevado volumen. La evidencia científica muestra que el riesgo de que un conductor(a) de 16 a 18 años sufra un accidente automovilístico es 40% mayor si va en compañía de otro(a) adolescente, se duplica si va con 2 adolescentes y casi se cuadruplica si hay 3 o más adolescentes como pasajeros, lo cual podría atribuirse a que distraen más al conductor, lo alientan más a conductas de riesgo en la vía y favorecen más interacciones sociales peligrosas. Mientras adquiere más experiencia y edad, acuerda con tu hija o hijo limitar el número de acompañantes dentro del vehículo al mínimo.

4-    Conducir de noche es más difícil a cualquier edad, pero entre los adolescentes de 16 a 18 años es también un claro factor de riesgo para sufrir accidentes. En Estados Unidos, casi el 60% de los accidentes de tránsito fatales en los que hay adolescentes como conductores ocurren entre las 9:00 y las 12:00 de la noche. Establece con tu hijo o hija un plan de entrenamiento gradual en conducción nocturna supervisado por un adulto responsable buscando que sólo asuman ésta situación cuando estén preparados y tengan mayor edad y experiencia.

5-    Consumir alcohol produce en el conductor de un vehículo: sobreestima de las capacidades propias, menor capacidad de reacción frente a un peligro inesperado, reducción transitoria del campo y de la agudeza visuales, mayor sensibilidad al deslumbramiento por las luces de otros vehículos y menor habilidad para calcular las distancias. El riesgo de sufrir un accidente de tránsito aumenta dramáticamente según el nivel de alcohol hallado en la sangre: se duplica con 0,5 gramos/litro, aumenta 25 veces con 1,5 gramos/litro y se eleva hasta 60 veces con 2 o más gramos/litro. Dado que cada persona tiene un metabolismo diferente, ingestas aparentemente mínimas de alcohol pueden llegar a producir niveles sanguíneos bajos pero significativos. Acuerda con tu hijo o hija una política de no aceptación de consumir alcohol si va a manejar.

6-    El consumo de cualquier sustancia que pueda afectar las habilidades de juicio, percepción o motoras necesarias para una conducción segura pone en riesgo la vida del conductor, de sus pasajeros y de los peatones. Es el caso de drogas ilícitas (marihuana, cocaína, derivados de las anfetaminas, opioides) y de medicamentos como ciertos antihistamínicos (hidroxicina, clorfeniramina, difenhidramina, etc.), sedantes (benzodiacepinas, barbitúricos), estimulantes (metilfenidato, anfetaminas) y algunas medicinas para tratar la hipertensión arterial. Habla acerca del tema con tus hijos y si alguno requiere usar medicamentos, consulta con su Médico tratante si hay alguna restricción o precaución a la hora de conducir.

7-    Revisar las condiciones mecánicas y de seguridad del vehículo que usará el adolescente de acuerdo con las recomendaciones del fabricante y con las normas legales vigentes es una práctica sana. La mayoría de adolescentes conducen vehículos más viejos y/o más pequeños que los demás conductores, lo cual se relaciona con deficientes características de seguridad del vehículo.

8-    Establecer un acuerdo escrito (similar a un contrato) entre los padres y la/el adolescente que incluya los requisitos para usar el vehículo, las condiciones en que se permitirá y las restricciones que se harán a su uso,  las sanciones que se aplicarán si no se cumple el acuerdo y otros aspectos importantes puede ayudar a asumir con más responsabilidad y prudencia la conducción por parte de los hijos y también de los padres.

Comparte y discute ésta información con tu familia. Es mucho mejor difundir el conocimiento de cómo cuidarse que asumir que ya saben hacerlo por ser adolescentes.

Fuentes:

Committee on Injury, Violence and Poison Prevention and Commiittee on Adolescence. Policy Statement. The Teen Driver. Pediatrics Vol. 118 N° 6 December 2006, pp. 2570-2581 (doi:10.1542/peds.2006-2830)

Organización Mundial de la Salud. Centro de Prensa. Riesgos para la Salud de los Jóvenes. Nota descriptiva N° 345. Agosto de 2011.

Sistemas de Retención Infantil. Sillas Infantiles. www.race.es/seguridad-vial/sillas-infantiles

Efectos del Alcohol sobre los Conductores. Seguridad y Claves para Conductores. Agosto  5 de 2010.  www.carroya.com



Se Puede Mejorar la Estatura Final?

Dr. Andrés Portilla, Noviembre 8 de 2011. 



Hay dos etapas de la vida en las que el crecimiento ocurre a una mayor velocidad: desde la concepción hasta los 4 años de vida y durante la pubertad. El crecimiento en estatura, que desde los 4 años hasta el inicio de los cambios puberales (luego de los 8 años en las niñas y de los 9 en los varones) se mantiene relativamente estable en su velocidad, se acelera durante la adolescencia, para finalmente hacerse más lento luego de  los 14 años en las niñas y de los 16 en los niños.  En el sexo femenino éste “estirón” inicia antes y también finaliza antes que en el masculino.  Éste aumento normal en estatura finaliza hacia los 20 años  aproximadamente, cuando se llega a la que llamamos “estatura final”.


La estatura final de una persona depende de varios factores, algunos de ellos modificables:

1-       La estatura de los padres: es un factor que no se puede modificar y se estima que determina en un 80% la estatura final de una persona. Sin embargo, en diferentes estudios poblacionales llevados a cabo desde hace más de un siglo se ha evidenciado que cada generación tiende a ser un poco más alta que las anteriores (la estatura promedio de la población ha aumentado más o menos 2 cms. por cada década estudiada) y que la adolescencia inicia cada vez más precozmente (por ejemplo la primera menstruación o menarquia ha aparecido en la población femenina 4 meses antes por cada década estudiada). Esto se denomina Tendencia Secular.

2-  La nutrición: es uno de los aspectos que podemos optimizar. Garantizar una alimentación completa, equilibrada, suficiente y adecuada permite aprovechar al máximo el potencial crecimiento que los factores genéticos (hereditarios) ofrecen. Por el contrario, se ha evidenciado que la estatura promedio de poblaciones en las que la desnutrición es frecuente es menor que la de grupos bien alimentados.

3-    La salud: cuando se presenta una enfermedad  de corta duración (infecciones respiratorias o intestinales, por ejemplo) generalmente sólo se afecta la ganancia de peso en forma transitoria, pero cuando hay enfermedades crónicas o de larga duración (cardiopatías, asma mal controlada, trastornos depresivos, etc.) se pierden en forma definitiva centímetros con respecto a la posible estatura final. Por otra parte, existen enfermedades que afectan directamente  a los mecanismos normales de ganancia de estatura como el retardo de crecimiento intrauterino, la pubertad precoz, la insuficiencia renal, el hipotiroidismo, la deficiencia de hormona de crecimiento, la baja talla idiopática (anormal pero sin causa evidente), los síndromes de Turner, Prader Willy y Noonan, en las cuales  existen recursos terapéuticos para mejorar la ganancia de estatura que son de manejo exclusivo del especialista en Endocrinología Pediátrica. Recuerda que la consulta periódica con tu Pediatra desde los primeros meses de la vida es la mejor forma de asegurar un adecuado estado de salud a tu hija o hijo.

4-     Las condiciones generales de la vida: la estabilidad  y armonía del entorno familiar y escolar, la riqueza y la forma de la comunicación que establecemos con nuestros niños, niñas y adolescentes y la disponibilidad de recursos para satisfacer sus necesidades son determinantes en que el potencial de crecimiento se desarrolle hasta su máxima capacidad. En condiciones de deprivación sicosocial la ganancia de estatura es significativamente menor.

5-    El deporte:  los beneficios que el deporte ha demostrado ofrecer en la infancia y la adolescencia incluyen: reducción en los niveles de ansiedad y depresión, mejoría en la autoestima y en la iniciativa propia para participar de actividades grupales, aumento en los niveles de dinamismo, disminución del riesgo de sufrir  hipertensión arterial y enfermedades cardiovasculares y mejor control del aumento del peso corporal. No hay evidencia que confirme que el deporte recreativo ni competitivo aumente la estatura final por sí mismo, sin embargo sus efectos benéficos mejoran la calidad de vida de los niños/as y adolescentes que lo practican, favoreciendo que se consiga el potencial de crecimiento máximo.

Fuentes:

Silventoinen, K. Determinants of variation in adult body height. Journal of Biosocial Science (2003),35:pp 263-285.

Cattani, A.  Características del Crecimiento y Desarrollo Físico. Pontificia Universidad Católica de Chile. http://escuela.med.puc.cl/paginas/publicaciones/manualped/crecdess.html

Facultad de Ciencias Médicas “Julio Trigo López”, La Habana, Cuba. Crecimiento y desarrollo. http://www.galeno.sld.cu/crecedes/articulos/trastornos.html

Hills,  A.P., King, N.A., Armstrong, T.P.  The Contribution of Physical Activity and Sedentary Behaviours to the growth and Development of Children and Adolescents. Sports Med 2007; 37 (6).

Richmond, E., Rogol, A.  Current Indications for Growth Hormone Therapy for Children and Adolescentes. Endocr Dev. Basel, Karger, 2010, vol 18, pp 92-108.


Para pasar un Halloween seguro.

Dr. Andrés Portilla, 31 de Octubre de 2011.  




Por su relevancia, reproducimos aquí las recomendaciones de la Academia Americana de Pediatría para que el día de los niños y niñas sea más seguro:

CONSEJOS PARA HALLOWEEN

Halloween (víspera de Todos los Santos) es una emocionante época del año para los niños, y para ayudar a asegurar que tengan un día de fiesta seguro, he aquí algunos consejos de la American Academy of Pediatrics (AAP). Siéntase en libertad de usar estos consejos en parte o en su totalidad en cualquier documento impreso o emisión radiofónica o televisiva, con reconocimiento de la fuente.

TODOS DISFRAZADOS:

• Planee disfraces que sean brillantes y reflectantes. Asegúrese de que el calzado le quede bien al niño y de que los disfraces sean suficientemente cortos para evitar que los niños tropiecen, queden enredados, o entren en contacto con llamas.

• Considere añadir cinta o tiras reflectantes a los disfraces y a las bolsas para ir a pedir regalos, para mayor visibilidad.

• Dado que las máscaras pueden limitar la vista o bloquearla, considere usar maquillaje no tóxico y sombreros decorativos como alternativas más seguras. Los sombreros deben ser de la talla adecuada a fin de evitar que se deslicen sobre los ojos.

• Cuando adquiera disfraces, pelucas y accesorios, busque y adquiera los que tengan una etiqueta que indique claramente que son resistentes a las llamas.

• Si una espada, un bastón o un palo forma parte del disfraz de su hijo, asegúrese de que no tenga filo ni sea puntiagudo, y de que no sea demasiado largo. Un niño se puede lastimar fácilmente con estos accesorios si se tropieza.

• Obtenga linternas con pilas nuevas para todos los niños y sus acompañantes.

• Enseñe a los niños cómo llamar al 9-1-1 (o a su número de emergencia local) si tienen una emergencia o se extravían.

 

TALLAR UNA CALABAZA:

• Los niños pequeños nunca deben tallar calabazas. Los niños pueden dibujar una cara con marcadores, y después los padres pueden hacer el corte.

• Las velas votivas son más seguras para calabazas iluminadas con candelas.

• Las calabazas iluminadas con velas deben colocarse en una mesa sólida, lejos de cortinas y de otros objetos inflamables, y nunca deben dejarse desatendidas.

 

HOGAR, SEGURO HOGAR:

• Para mantener a los hogares seguros para niños que piden regalos en Halloween, los padres deben quitar del porche y del jardín delantero cualquier cosa con la cual un niño podría tropezar, como mangueras, juguetes, bicicletas y adornos de jardín.

• Los padres deben revisar las luces externas y reemplazar bombillas o focos fundidos.

• Las hojas mojadas deben barrerse de las aceras y los escalones.

• Sujete a los animales de compañía de modo que no salten de manera inadvertida sobre, o muerdan a, un niño que pide regalos en Halloween.

 

EN EL CAMINO DE PEDIR REGALOS EN HALLOWEEN:

• Un padre o un adulto responsable siempre debe acompañar a niños de corta edad en sus recorridos por el vecindario.

• Si sus hijos de mayor edad van a ir solos, planee y revise la ruta que sea aceptable para usted. Llegue a un acuerdo respecto a una hora específica en que deben regresar a casa.

• Sólo se deben pedir regalos en casas que tengan una luz encendida en el porche, y nunca se debe entrar a una casa ni a un automóvil para recibir un regalo.

• Puesto que las lesiones de peatones son las lesiones más frecuentes de niños en Halloween, recuerde a los niños que van a pedir regalos en esa fecha: Permanecer en un grupo y avisar a dónde irán. Llevar un teléfono celular para comunicación rápida. Permanecer en calles bien iluminadas, y siempre ir por la banqueta.

• Si no hay banqueta disponible, caminar lo más cerca posible de la pared, mirando hacia el tráfico.

• Nunca cruzar por jardines ni ir por callejones.

• Sólo cruzar la calle como grupo en pasos peatonales establecidos (según lo reconozca la costumbre local). Nunca cruzar entre automóviles estacionados, ni caminos de entrada que den a la calle, ir a la esquina.

• No asumir que se tiene la preferencia. Los conductores de vehículos motorizados pueden tener problemas para ver a los niños que piden regalos en Halloween. ¡El hecho de que un automóvil se detenga, no significa que otros lo harán!

• Debe notificarse de inmediato de cualquier actividad sospechosa o ilegal a las autoridades que hacen cumplir la ley.

 

HALLOWEEN SALUDABLE:

• Una buena comida antes de fiestas y de ir a pedir regalos en Halloween desalentará a los jovencitos de llenarse con los dulces que reciban.

• Considere adquirir obsequios que no sean alimento para quienes visiten su hogar, como libros para colorear o plumas y lápices.

• Espere hasta que los niños estén en su hogar para clasificar los obsequios y revisarlos. Aunque la adulteración es rara, un adulto responsable debe examinar meticulosamente todos los obsequios, y desechar cualquier artículo sucio, desenvuelto o sospechoso.

• Trate de racionar los obsequios para los días después de Halloween.

©9/07 American Academy of Pediatrics


La importancia del Sueño en la Adolescencia.

Dr. Andrés Portilla, 23 de Agosto de 2011.  


Tradicionalmente se creía que las necesidades de sueño (horas de sueño durante la noche) se iban reduciendo rápidamente al aumentar la edad. Lo anterior, sumado a los cambios culturales en los hábitos (más facilidad para disponer de dispositivos electrónicos, mayor cantidad de información disponible a través de internet y de otros medios, mayor presión comercial para permanecer “conectados”)  y a la necesidad de madrugar más para efectuar los mismos desplazamientos dentro de la ciudad hacen que el tiempo promedio de sueño de los adolescentes  se haya reducido significativamente.

El “reloj biológico” que nos invita a dormir habitualmente a cierta hora de la noche y a despertar habitualmente a cierta hora del día va cambiando con la edad y sufriendo ajustes que están regulados por diversos mecanismos internos y estímulos externos. Luego de los 10 años aproximadamente éste reloj se atrasa, produciendo mayor dificultad para iniciar el sueño nocturno a la hora habitual (incluso cuando hay gran cansancio) y dificultando el despertar matinal. Esto se manifiesta en la adolescencia como la tendencia a acostarse más tarde en la noche y a levantarse más tarde en la mañana.

Los estudios recientes más confiables indican que el tiempo de sueño recomendable en ésta edad debería ser un poco más de 9 horas cada noche para lograr un descanso satisfactorio.


 

En una encuesta realizada entre adolescentes en España se encontró que el tiempo promedio de sueño nocturno era de 8 horas y 18 minutos (teniendo en cuenta que la hora promedio a la que se levantaban era las 7: 45 am) y que cerca del 60% de los adolescentes entre los 14 y 15 años presenta una  “deuda de sueño” que se manifiesta como sensación de despertarse cansado y/o somnolencia diurna. Es muy probable que en Colombia ese tiempo promedio de sueño nocturno sea más corto por los horarios habituales de ingreso a los colegios y universidades.

Tener un tiempo y una calidad de sueño nocturno adecuados trae beneficios evidentes  para el descanso y permite que las actividades diurnas  se desarrollen con un nivel de atención y destreza óptimos. Pero además de éstas ventajas,  varios estudios han mostrado que la memoria de consolidación (la que nos permite recordar a largo plazo algo que acabamos de aprender y que involucra partes del cerebro como el hipocampo y la corteza cerebral ) está en estrecha relación con la liberación de hormona de crecimiento que se produce durante el sueño. Además, los jóvenes con tiempos de sueño nocturnos insuficientes tienen menos destreza en las evaluaciones de desempeño de actividades motoras, más dificultades para memorizar secuencias y menor desempeño académico global.

Aunque puede ser difícil para un adolescente controlar sus hábitos de sueño, las siguientes recomendaciones les pueden ser útiles:

-Adecuada exposición a la luz durante el día y mínima cantidad de luz durante el tiempo de sueño nocturno.

-Tener una hora habitual para acostarse que le permita llenar (o al menos  aproximarse) a sus requerimientos de 9 horas de sueño nocturno.

-Apagar la música, el teléfono móvil, Internet y el televisor antes de ir a acostarse.

-Aunque durante el fin de semana puedan levantarse más tarde, no es recomendable que éste "sueño extra" se prolongue más de 1 a 2 horas cada día porque termina por confundir a su reloj interno.

-Una buena actividad deportiva ayuda, pero temprano y no cerca de la hora de dormir.


Fuentes: Carskadon, M. "When Worlds Collide: Adolescent Need for Sleep Versus Societal Demands", in Adolescent Sleep Needs and School Starting Times, editor Kyla Wahlstrom, Phi Delta Kappa Educational Foundation, 1999. http://www.pbs.org/wgbh/pages/frontline/shows/teenbrain/from/sleep.html

Hallschmid M, Wilhelm I, Michel C, Perras B, Born J (2011) A Role for Central Nervous Growth Hormone-Releasing Hormone Signaling in the Consolidation of Declarative Memories. PLoS ONE 6(8): e23435. doi:10.1371/journal.pone.0023435.  http://www.plosone.org/article/info%3Adoi%2F10.1371%2Fjournal.pone.0023435

 

Salcedo Aguilar F. , et al.  Hábitos de sueño y problemas relacionados con el sueño en adolescentes: relación con el rendimiento escolar.

 Aten Primaria. 2005;35:408-14. - vol.35 núm 08


Prevención del Alcoholismo.

Dr. Andrés Portilla, 9 de Julio de 2011.  


Tradicionalmente en nuestra cultura las celebraciones entre las familias y los amigos se acompañan del consumo de alcohol. Muchos adultos (la mayoría de veces los padres) invitan a beber vino, cerveza, aguardiente, etc. a sus hijos e hijas durante las reuniones. Además, abunda la publicidad en la que se quiere hacer ver al alcohol como un ingrediente necesario para ser parte de un grupo de amigos, conseguir diversión y rodearse de personas atractivas. El Estudio Nacional de Salud Mental del año 2003 mostró que en Colombia, en el grupo de edad entre 12 y 17 años, el 77,9% de los varones y el 72,5% de las mujeres ya habían consumido alcohol en algún momento de su vida y que la edad de inicio promedio del consumo era los 12 años y medio. También se encontró que cerca del 7% de los mayores de 18 años abusan del alcohol, lo cual se refiere a que durante al menos 1 año presentan problemas sociales, laborales o familiares debidos a su consumo, o que lo hacen a pesar de exponerse a  situaciones de riesgo como conducir vehículos.


El término alcoholismo describe una enfermedad crónica, progresiva y en algunos casos fatal, caracterizada por la necesidad de ingerir cada vez mayores cantidades, sensación de malestar al no disponer del alcohol, alteraciones orgánicas y perturbación de las actividades sociales, laborales o familiares como consecuencia directa o indirecta del alcohol ingerido. Estudios recientes muestran que hay un fuerte componente genético (hereditario) involucrado en el desarrollo del alcoholismo, tal como ocurre en otros trastornos mentales y que entre más temprano ocurre el primer contacto de la persona con el licor es mayor el riesgo de que abuse del alcohol o llegue al alcoholismo.

Aunque algunas medidas institucionales como la restricción de la venta de licores a menores de edad han mostrado ser útiles, hay cosas que los padres, educadores y cuidadores de los niños y los adolescentes, como sus responsables directos, podemos hacer para protegerlos:

1.Discutir el tema en la casa y el colegio desde la edad escolar: explicando  de forma sencilla los riesgos que conlleva el consumo de alcohol y analizando conjuntamente el contenido de la publicidad que lo promueve.

2.Evitar el uso de alcohol: como siempre, dar buen ejemplo es una de las mejores formas de enseñar y la única de tener autoridad moral para exigir.

3.Retrasar el contacto de los jóvenes con ésta sustancia tanto como sea posible: buscar formas de divertirse que no incluyan el abuso de ésta ni de otras sustancias, estimular su creatividad.

4.Enseñar que “decir NO, también es una respuesta”: la presión del grupo o de la sociedad de consumo puede vencer fácilmente a nuestros hijos e hijas si no están preparados para sostener su criterio.

5.Permanecer atento a los signos de alarma para buscar ayuda profesional: si tu hijo consume más de cinco o tu hija más de cuatro tragos (o cervezas)  seguidos en una “sentada “ o una fiesta; o si tu hijo ingiere más de quince o tu hija más de doce tragos (o cervezas) semanales, está presentando problemas con el alcohol. También los presenta si el consumo de licor le produce accidentes, altera su funcionamiento social, escolar o familiar  o si lo lleva a conductas sexuales riesgosas.

6.Vigilar el consumo de bebidas energizantes: éstos productos contienen generalmente altas dosis de cafeína mezcladas con vitaminas y azúcares y se han hecho populares entre los jóvenes porque “maquillan” algunos efectos de la ingestión de alcohol, dando la falsa sensación de bienestar, prolongando la duración de la ingesta y aumentando las conductas de riesgo. Quienes consumen bebidas energizantes y licor simultáneamente tienen un riesgo 2,4 veces mayor de sufrir dependencia del alcohol.


Suicidio en Adolescentes: una dura realidad que se puede prevenir.

Dr. Andrés Portilla, 6 de Junio de 2011.  


El suicidio se ha convertido en forma global en la tercera causa de muerte entre los adolescentes, luego de los homicidios y de los accidentes. En Colombia en el año 2009 Medicina Legal  registró 193 casos de suicidio en jóvenes entre los 10 y los 17 años, los cuales correspondieron al 10 % del total de los casos registrados en el país en ese año. Diferentes estudios han mostrado que entre el 90 y el 95% de los jóvenes que consumaron el suicidio venían presentando al menos un desorden mental. 


Nuestra misión como padres, cuidadores, educadores y profesionales de la salud es identificar y fortalecer los hábitos y las circunstancias que protegen a nuestros jóvenes de las conductas suicidas. Los factores protectores mejor estudiados son:

  1. Estabilidad familiar: ausencia de conflictos intrafamiliares serios y recurrentes y de maltrato físico o emocional.
  2. No tener acceso a armas letales: las armas de fuego y las sustancias con efectos tóxicos (fumigantes, insecticidas, medicamentos, etc.) son algunos de los medios más usados para los intentos suicidas y en ningún caso deberían estar al alcance de niños o adolescentes.
  3. Contacto positivo con el colegio: comunicación fluída entre educadores y padres para detectar dificultades académicas y emocionales, prevención y manejo del “matoneo” (bullying).
  4. Reconocer la importancia de pedir ayuda a un adulto confiable: una relación entre el adolescente y sus padres o cuidadores en la que exista confianza suficiente para buscar y obtener ayuda en momentos difíciles reduce el riesgo de que sólo sus amigos (también adolescentes) sean los únicos en saber acerca de sus ideas de suicidio.
  5. Compromiso con una creencia religiosa.
  6. Acceso a servicios de salud mental y de soporte social: los adolescentes necesitan asistir a controles periódicos con el Pediatra o el Médico de familia. Lo anterior facilita el diagnóstico y manejo oportunos de la depresión mayor, el trastorno afectivo  bipolar, los trastornos de ansiedad, la esquizofrenia, el abuso de alcohol y sustancias psicoactivas. Esto requiere la participación de diferentes profesionales médicos y paramédicos.
  7. Buena relación con su pareja sentimental.
  8. Tener habilidades para la resolución de problemas, tolerancia al estrés y a la frustración: nuevamente la familia desempeña un papel fundamental en la adquisición de éstas destrezas, que comienza desde los primeros años de la vida y en la cual el buen ejemplo de padres y cuidadores  se constituye en la mejor enseñanza.

Acné Juvenil: qué hacer y qué evitar.

Dr. Andrés Portilla 18 de Mayo de 2011. 



El acné se presenta predominantemente en la adolescencia debido que se unen varios factores fisiológicos: aumento en la producción de hormonas, mayor producción de sebo (grasa proveniente de las glándulas sebáceas de la piel) y mayor  colonización por ciertas bacterias (la principal es el Propionibacterium acnes) que favorecen la inflamación a ese nivel. Se caracteriza por la presencia de comedones (poros de la piel obstruídos parcial o totalmente), pápulas (lesiones levantadas y con signos de inflamación), pústulas (pápulas con el centro lleno de pus) y en casos severos abscesos (acumulaciones grandes de pus) y cicatrices, ubicadas en el centro de la cara, el cuello, la parte alta de la espalda y el pecho y en zonas del cuero cabelludo. Tiende a ser más marcado en los varones  porque las hormonas  masculinas tienen mayor efecto sobre las glándulas productoras de sebo.  Aunque hasta un 40 % de los mayores de 20 años pueden continuar presentando acné, la mayoría de las veces es un evento transitorio que desaparece a la par con la pubertad tardía. En pacientes con alteraciones de los ciclos menstruales, aparición excesiva de vello y pérdida anormal del cabello deben  investigarse enfermedades hormonales como causa del acné.

Estos son algunos consejos que pueden ayudar a tu hijo o hija adolescente con acné:

  1. Asear la cara y el cuello 1 o 2 veces al día con agua tibia y jabón no abrasivo.
  2. No manipular las lesiones apretándolas ni extrayendo el pus, pues corren el riesgo de hacer que las bacterias que están dentro se desplacen a zonas más profundas de la piel, empeoren la inflamación y aumenten el riesgo de producir cicatrices.
  3. No aplicar en la piel afectada medicamentos que contengan corticoides (betametasona, hidrocortisona, metilprednisolona) pues favorecen la aparición de comedones.
  4. Aunque no hay evidencia sólida que demuestre  que ciertas comidas empeoran el acné, sí hay factores individuales que hacen que algunas personas sean más susceptibles a algunos alimentos. Si notan una clara relación entre alguno de los componentes de la dieta y el aumento en las lesiones, consideren reducir su consumo previo concepto de su médico.
  5. Es recomendable usar un protector solar no comedogénico que venga en gel. Si se desea usar maquillaje debe verificarse que sea no comedogénico.

Si la extensión o la severidad del acné generan preocupación o dificultades para el desempeño social  debe buscarse asesoría médica con un Dermatólogo. Aunque muy infrecuente, si la presencia de lesiones de acné (pústulas o abscesos) se acompaña de fiebre y mal estado general, debe consultarse a un servicio de urgencias.


La vacuna contra el Virus de Papiloma Humano y los adolescentes.

Dr. Andrés Portilla 2 de Mayo de 2011.  


La vacuna contra el Virus de Papiloma humano (VPH) ha demostrado ser segura (tiene muy pocos efectos adversos) y efectiva (logra adecuada protección) para evitar la aparición de lesiones como verrugas genitales y anales en ambos sexos y de lesiones precancerosas y cáncer de vulva, vagina y cuello uterino en el sexo femenino. Está aprobada para su uso en niñas mayores de 9 años (aunque la edad de inicio de aplicación recomendada es entre 11 y 12 años) hasta mujeres de 26 años. Aunque hay estudios recientes que muestran los beneficios ya mencionados en varones de 16 a 26 años, aún no hay una recomendación oficial al respecto de su uso en éste grupo.  Sólo se conocen como contraindicaciones para su aplicación el estar en embarazo y el haber presentado reacciones adversas de importancia con su aplicación previa. En la consulta con su Pediatra pueden obtener información específica del esquema de vacunación y dónde se puede adquirir.




Algunos cambios normales de la pubertad y cómo detectar alteraciones.                            

Dr. Andrés Portilla 27 de Marzo de 2011.  


La activación de la producción de hormonas (sustancias que llevan mensajes de un órgano a otro para producir cambios en su estructura o en su función) en las niñas luego de los 9 años, aproximadamente, desencadena cambios físicos evidentes en los órganos genitales, los senos y la piel de la región axilar, incluyendo sus glándulas productoras de sudor. Uno de éstos cambios normales es el aumento en la producción de moco en el interior de la vagina, que se puede apreciar externamente como un manchado claro y escaso en la ropa interior. A diferencia del flujo vaginal, no debe producir rasquiña, olor fétido, ardor al orinar, sangrado genital, manchado de color oscuro ni se debe acompañar de dolor pélvico (“dolor bajito”) frecuente, pues éstos son signos que requieren atención en una consulta de Pediatría o de Ginecología.


En los varones es común que luego de los 10 años el tejido que se encuentra debajo de las tetillas, llamado botón mamario, crezca ligeramente (1-2 cms.) debido a causas hormonales y se vuelva doloroso al tacto. Éste aumento de tamaño durará varios meses y luego los botones mamarios regresarán a su tamaño normal, dejando de producir dolor. En algunos de ellos se puede presentar aumento de tamaño de toda el área mamaria, generalmente de ambos lados, que es lo que se conoce como ginecomastia y habitualmente es debida a una acumulación excesiva de tejido graso, la cual tiende a resolverse espontáneamente en la mayoría de los casos en el transcurso de hasta 2 años. En todo caso, una consulta periódica con el Pediatra descartará alteraciones y dará tranquilidad al adolescente y a su familia.

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