Dr. Andrés Mauricio Portilla Portilla 
Médico Pediatra Universidad Nacional de Colombia.  
Miembro de la Sociedad Colombiana de Pediatría.
Carrera 13 No. 49-40 , Clínica de Marly Cons. 320  
SOLICITUD DE CITAS: 8053737
TELÉFONOS: 2850574- 3436600 Ext. 1383UNIU:  
Bogotá, Colombia. 
 
Prepucio estrecho: cuándo pensar en la Circuncisión.
Dr. Andrés Portilla, 7 de septiembre de 2012.




El prepucio es la porción de piel delgada que recubre la cabeza del pene y tiene como función protegerlo del trauma y la contaminación durante los primeros años de la vida. En ésta edad generalmente el prepucio cubre todo el extremo del pene y sólo puede desplazarse hacia atrás mínimamente. Por el temor a que el prepucio no se amplíe y no permita ser desplazado hacia atrás muchas familias e incluso muchos médicos tienen el hábito de moverlo forzadamente, lo cual es innecesario y perjudicial porque puede producir dolor, sangrado y fisuras que, al ir cicatrizando, sí favorecen la aparición de fimosis (estrechez anormal del prepucio).

La higiene adecuada del prepucio consiste en el aseo diario con agua y jabón (que hay que retirar con abundante agua) retrayéndolo suavemente hasta donde se empiece a percibir resistencia y volviéndolo a colocar en su posición inicial rápidamente. Nunca se debe dejar el prepucio retraído completamente por detrás de la cabeza del pene porque se corre el riesgo de que se inflame y de que luego no se pueda volver a colocar en su posición original, lo cual se denomina parafimosis y se debe manejar de inmediato en un servicio de urgencias.

La evidencia ha demostrado que la tendencia natural del prepucio es a hacerse más amplio y a despegarse de la piel de la cabeza del pene gradualmente en forma espontánea. La proporción de niños que ya tienen un prepucio que se puede retraer (mover hacia atrás) adecuadamente es del 50% a los 12 meses de edad, 75% a los 2 años, 90% a los 3 años, 92% a los 6 años y 99% a los 16 años. Esta es una de las razones por las cuales el número de circuncisiones (cirugía en la cual se retira el prepucio y se deja descubierta la cabeza del pene) realizadas en la infancia por motivos médicos ha ido en reducción en las últimas décadas en países como  Inglaterra (20% menos circuncisiones entre 1997 y 2003) o Canadá (30% menos circuncisiones entre 1975 y 2003). Además, en los casos en los cuales el prepucio es difícil de retraer luego de los 2 a 3 años de edad se puede hacer uso de corticoides en crema (tratamiento bajo supervisión médica) para resolver la situación, con muy buenos resultados.

Sin embargo, la circuncisión realizada por un profesional calificado (Cirujano Infantil o Urólogo Infantil) sigue siendo una intervención valiosa en algunos casos: ha demostrado reducir significativamente la posibilidad de presentar nuevas infecciones de las vías urinarias en los niños menores de un año que han sufrido más de uno de éstos episodios y también en los que presentan reflujo vesicoureteral (regreso anormal de la orina desde la vejiga hacia los riñones, que puede en algunos casos llegar hasta ellos) de grados moderado a severo.

La circuncisión es necesaria cuando en toda la circunferencia del prepucio hay cicatrices que impiden su normal retracción, lo cual se debe a una condición muy poco frecuente llamada balanitis obliterante, que generalmente se presenta luego de los 10 años de edad y que afecta predominantemente a los adultos.

Recientemente se ha demostrado en estudios en África que los varones circuncidados tienen entre un 51 y un 60% menos probabilidades de adquirir la infección por VIH (virus de inmunodeficiencia humana) a través de relaciones heterosexuales. También se evidenció que reduce aproximadamente en un 30% el riesgo de contagiarse con otras enfermedades de transmisión sexual como las producidas por herpes virus y papiloma virus (VPH), éste último causante de la mayoría de los casos de cáncer de pene y de cuello uterino. Igualmente se comprobó que reduce la transmisión de infecciones bacterianas y parasitarias (tricomoniasis y vaginosis) a las compañeras sexuales de éstos varones. La Organización Mundial de la Salud y el Programa Colaborativo de las Naciones Unidas para el VIH/SIDA (UNAIDS) establecieron como política recomendar la circuncisión en los países y regiones con epidemia de VIH/SIDA y la Academia Americana de Pediatría consideró en su Declaración de Política del 2012 que es un procedimiento de bajo riesgo, con múltiples beneficios preventivos, que debe ser expuesto a los padres de los recién nacidos por parte de los Pediatras para que tomen la decisión de realizarlo o no según sus propias condiciones y creencias.

Personalmente considero que aunque la reducción del riesgo de adquirir VIH y otras infecciones sea significativo, la circuncisión no puede considerarse similar a una vacuna contra éstas enfermedades porque, en el mejor de los casos, aún hay cerca de un 40% de probabilidades de contagio a pesar de estar circuncidado. En éste escenario muchos adolescentes podrían tener la falsa sensación de “estar protegidos” a pesar de tener relaciones sexuales sin el uso de preservativo. Tampoco hay que olvidar que la circuncisión en los niños pequeños implica el uso de anestesia general lo cual conlleva riesgos que generalmente son bajos pero que existen.

Asiste periódicamente con tu hijo a la consulta con tu Pediatra, quien podrá evaluarlo adecuadamente y resolver tus inquietudes.

Fuentes:

Task Force on Circumcision. American Academy Of Pediatrics. Pediatrics. Vol. 130 N° 3,  August 27 2012.

http://pediatrics.aappublications.org/content/early/2012/08/22/peds.2012-1989.full.pdf+html

Tobian, A., Gray, R.  The Medical Benefits of Male Circumcision. JAMA. 2011:306(13):1479-1480. http://jama.jamanetwork.com/article.aspx?articleid=1104451

Singh-Grewal, D., Macdessi, J., Craig, J. Circumcision for the prevention of urinary tract infections in boys: a systematic review of randomized trials and observational studies. Arch Dis Child 2005;90:853-858. http://adc.bmj.com/content/90/8/853

Huntley, J.S., Bourne, M.C., Munro, F.D., Wilson-Storey, D.  Troubles with the foreskin: one hundred consecutive referrals to paediatric surgeons. J R Soc Med. 2003 September; 96(9): 449-451. http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC539600/

McGregor, T., Pike, J.G., Leonard, M. Pathologic and physiologic phimosis: Approach to the phimotic foreskin.  Canadian Family Physician.  March 2007 vol. 53 N° 3, 445-448. http://www.cfp.ca/content/53/3/445.long



Por qué no usar un Caminador?
Dr. Andrés Portilla, 15 de mayo de 2012. 

Una gran parte de los padres y madres actuales usó caminador (andador) en su infancia. De hecho, es una tradición muy arraigada en nuestra cultura regalar un caminador al bebé, tal como regalar un juguete. Sin embargo, los registros médicos y estadísticos de las últimas décadas han ido mejorando, lo cual nos ha permitido darnos cuenta de peligros que no eran tan evidentes. Diversas entidades preocupadas por la seguridad infantil han llamado la atención acerca de los riesgos que implica el uso del caminador para la salud de los lactantes: la Academia Americana de Pediatría ha publicado y ratificado en varias ocasiones su política de rechazo a la fabricación y uso de caminadores y la Sociedad Colombiana de Pediatría ha adoptado y apoyado oficialmente éste punto de vista. En Canadá, desde el año 2004, como medida de salud pública, está prohibida su comercialización y venta. Aquí les mostraré algunas de las razones por las cuales no deberían comprar un caminador y por qué, si ya lo tienen, deberían deshacerse de él:

  1. El uso del caminador no mejora el desarrollo: en una revisión de estudios realizada en 2002 por los Dres. Burrows y Griffiths en el Reino Unido, la mejor evidencia disponible no mostró ningún beneficio con el uso de caminador en cuanto al momento en el que los bebés comenzaban a caminar sin apoyo. Incluso, algunos estudios mostraron que los lactantes que usaron caminador caminaron hasta 3 semanas y media más tarde que los que no lo utilizaron.
  2. El uso del caminador se relaciona con traumas severos: en Estados Unidos en el año 2003 se reportaron 3700 accidentes asociados al uso del caminador que requirieron atención en los servicios de urgencias. En 2006 un estudio canadiense encontró que la presencia de un caminador en casa multiplicaba por 9 el riesgo de sufrir un accidente que ameritara consultar a un servicio de urgencias pediátricas.  Para los niños y niñas, el uso de andador cuadruplica el riesgo de caer por  las escaleras y duplica el riesgo de sufrir alguna fractura en la caída. El trauma más común es en la cabeza, produciendo conmoción cerebral y fracturas del cráneo (éstas ocurren hasta en el 10% de los niños y niñas que sufren un accidente en el caminador).
  3. El uso del caminador favorece las quemaduras: los bebés pueden empujar inadvertidamente con los bordes del caminador una mesa o mueble donde se encuentren objetos calientes, o alcanzar elementos de cocina que se encuentren sobre el fuego. Este tipo de lesión ocurre hasta en el 5% de los accidentes asociados al uso de andador.
  4. El uso del caminador aumenta el riesgo de ahogamiento: un bebé haciendo uso del caminador tiene mayor riesgo de ahogarse en una piscina o en un baño. Aunque infrecuente, éste tipo de accidente es mortal en cerca del 40% de los casos.
  5. El uso del caminador aumenta el riesgo de intoxicaciones: dado que le permite al bebé acceder a sitios más altos como cajones y repisas, en los cuales los adultos acostumbramos a dejar medicamentos o productos de aseo, generalmente sin tapas de seguridad.

Recuerda difundir ésta información entre los padres y cuidadores de niños y niñas pequeños. Muchas veces tener la información adecuada y usarla correctamente, salva vidas.

Fuentes:

From the American Academy of Pediatrics : Policy Statement : AAP Publications Reaffirmed Pediatrics 2012 ; 129 :2 e561; published ahead of print January 30, 2012 , doi:10.1542/peds.2011-3210

University of Rochester. Medical Center. Toss your baby Walker, Pediatricians sayhttp://www.urmc.rochester.edu/encyclopedia/content.aspx?ContentTypeID=1&ContentID=2807

Villamizar Gómez, H. Los caminadores: ¡Aparatos innecesarios y peligrosos!. Sociedad Colombiana de Pediatría. Crianza y Salud. Agosto de 2009.    http://www.crianzaysalud.com.co/boletines_crianza/boletin_027/editorial_027.html

Burrows P, Griffiths P. Do baby walkers delay onset of walking in young children? Br J Community Nurs.  2002  Nov; 7(11):581-6.

Esparza Olcina, M.- Grupo PrevInfad. Prevención de lesiones infantiles por accidente doméstico. Prevención en la infancia y la adolescencia.   AEPap / PAPPS. Junio 2011. http://www.aepap.org/previnfad/pdfs/previnfad_accidentes_domesticos.pdf





Buenas fuentes de Hierro en la Alimentación del Bebé.

Dr. Andrés Portilla, 29 de febrero de 2012. 

La deficiencia de hierro es el problema nutricional más frecuente en todo el mundo. La Organización Mundial de la Salud estima que cerca del 80% de la población mundial sufre deficiencia  de hierro y que una cuarta parte de éstas personas presenta anemia por carencia de éste elemento, siendo los más vulnerables los niños y niñas menores de 5 años y las mujeres. En el ser humano el hierro es fundamental para la formación de la hemoglobina (encargada de transportar el oxígeno a los tejidos por medio de los glóbulos rojos), para favorecer reacciones químicas esenciales al interior de las células, para que las defensas contra las infecciones actúen adecuadamente, para sintetizar proteínas que cumplen diversas funciones, para lograr una respuesta adecuada al estrés, para obtener un adecuado desarrollo intelectual y crecimiento físico en los primeros años de la vida, entre otras. Si hay deficiencia de hierro éstas funciones estarán alteradas y si se llega a la anemia por deficiencia de hierro, el compromiso será mucho más severo y potencialmente  peligroso.


La leche materna y las leches de fórmula de iniciación (fórmulas 1) logran satisfacer los requerimientos diarios de hierro de un bebé sano hasta los 6 meses de edad aproximadamente. A partir de ese momento es necesario incluir gradualmente en la dieta otros alimentos que permitan satisfacer esos requerimientos y los de otros nutrientes. El hierro de los alimentos se puede dividir en hémico (proviene  de fuentes animales y el cuerpo humano lo absorbe entre un 20 y un 30%) y no hémico (proviene de fuentes vegetales y del huevo y se absorbe entre un 3 y un 8%). En cuanto al hierro, los alimentos más ricos en éste elemento que se pueden incluir en la alimentación complementaria en mayores de 6 meses son:

Hígado de Pollo, cocinado: contiene 12 miligramos de hierro por cada 100 gramos del producto.

Carne de Pavo, cocinada: contiene 11 miligramos de hierro por cada 145 gramos del producto.

Hígado de Res, cocinado: contiene 6,2 miligramos de hierro por cada 100 gramos del producto.

Carne de Res, magra, cocida: contiene 2,5 miligramos de hierro por cada 100 gramos del producto.

Pechuga de Pollo, asada: contiene 1,1 gramos de hierro por cada 100 gramos del producto.

Cereales fortificados con 100% de hierro: contienen 18 miligramos por cada porción de 30 gramos ( ¾ de taza).

Lentejas cocinadas: contienen 6,6 miligramos de hierro por cada taza (200 gr).

Espinaca fresca, cocinada: contiene 6,4 miligramos de hierro por cada taza (180 gr).

Fríjoles cocinados: contienen 5,2 miligramos de hierro por cada taza.

Por último, los alimentos que no se recomienda incluir en la alimentación complementaria por su bajo contenido de hierro o por dificultar su absorción son: leche entera, cereales no fortificados, café, té chocolates, frutos secos, orégano, proteína de la soya (tofu) y suplementos de calcio.

Fuentes:

http://www.zonadiet.com/nutricion/hierro.htm

http://www.unicef.org/spanish/nutrition/index_iodine.html

http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/ency/article/002455.htm




Nuevos conceptos acerca del Uso del Chupo.

Dr. Andrés Portilla, 29 de Diciembre de 2011. 



El uso del chupo, chupete o pacificador en la infancia ha generado controversias a lo largo del tiempo, ya que tanto defensores como detractores encuentran argumentos que parecen ser muy válidos para sostener  sus puntos de vista. En ésta sección les contaré brevemente las conclusiones de diversos estudios, con el fin de ofrecerles un panorama más objetivo que les permita decidir con asesoría de su Pediatra si en el caso particular de su bebé es mejor usarlo o no:

-Duración de la lactancia: se ha demostrado que el uso a diario y prolongado del chupo desde las primeras semanas de vida puede reflejar que hay dificultades en la técnica de lactancia, lo cual pone en riesgo su continuidad. Aunque es claro que no se debe ofrecer chupos, biberones u otros dispositivos de succión a los bebés menores de 1 mes por el riesgo de producir confusión en su adaptación al seno y así favorecer su suspensión, también se confirmó que la motivación para alimentar con leche humana es el factor fundamental que determina la duración de la lactancia en las madres de bebés menores de 4 meses incluso si usan chupo precozmente.

-Desarrollo de caries dental temprana: no hay estudios que hayan demostrado claramente que el uso del chupo por sí mismo aumente el riesgo de caries dental temprana, sin embargo, el hábito de colocar bebidas azucaradas al chupo (leche, miel, syrup, etc.) sí lo aumenta, principalmente si el tiempo de contacto con las piezas dentales es prolongado.

-Desarrollo de alteraciones de la mordida y las encías: la evidencia muestra que la posibilidad de sufrir alteraciones de la mordida y hundimientos de las encías aumenta cuando el uso del chupo se ha prolongado más allá de los 2 años de vida. Desde éste punto de vista, si decides que tu bebé use chupo éste debe suspenderse antes de cumplir su primer año.

-Infecciones asociadas: aunque no es totalmente claro el mecanismo, es evidente que el uso prolongado y frecuente del chupo aumenta el riesgo de sufrir infecciones del oído medio (otitis media). Este riesgo es más alto en los bebés mayores de 10 meses que aún usan chupo y cuando se usa frecuentemente en momentos diferentes al de iniciar el sueño. La evidencia ha mostrado que hasta el 22% de los chupos en uso se contaminan con hongos como Candida albicans y hasta el 50% con gérmenes presentes en la piel humana y algunos estudios han sugerido que su uso aumenta el riesgo de que el bebé sufra infecciones en su tracto gastrointestinal (diarrea, vómito, fiebre, etc.).  La probabilidad de que el chupo favorezca éstas infecciones es menor si se lava y hierve frecuentemente, si el tiempo de uso es reducido y si el material del que está hecho es silicona en lugar de látex.

- Reducción del riesgo de muerte súbita: diferentes estudios realizados en Europa y Estados Unidos han encontrado que el uso rutinario del chupo durante el inicio del sueño (nocturno y también siestas diurnas) reduce hasta en un 50% el riesgo de que los bebés menores de un año presenten el Síndrome de Muerte Súbita Infantil (muerte inesperada de un infante sano no explicada por enfermedades asociadas ni lesiones traumáticas). Aunque es un hallazgo relevante, no olvides que hay otras medidas protectoras de gran importancia como evitar las posiciones boca abajo y de medio lado para dormir, no compartir la cama con los bebés, evitar el consumo de cigarrillo, entre otras (ver sección Recién Nacidos, artículo “Cómo mejorar la seguridad del bebé durante el sueño”).

-Uso del chupo para el manejo del dolor: se ha demostrado que la succión del chupo durante la realización de procedimientos menores (aplicación de vacunas, toma de muestras de sangre, etc.) es una práctica analgésica útil y segura incluso en bebés prematuros. Algunas observaciones sugieren que su uso también puede reducir la intensidad de los cólicos de los lactantes  pequeños, pero a éste respecto no hay estudios concluyentes.

Por último, algunas recomendaciones acerca de la seguridad. En caso de decidir usar un chupo, ten en cuenta las siguientes características ideales: diseño ortodóntico, fabricación en silicona o látex (excepto si hay alergia a alguno de ellos), acabados redondeados y sin bordes cortantes, escudo para los labios bien fijo a la parte que se succiona y ausencia de cordones o cintas para fijar el chupo a la ropa que puedan enrrollarse alrededor del cuello del bebé. Lava y hierve con frecuencia el chupo, mantén uno de repuesto limpio por si el otro cae al piso o se contamina y revisa periódicamente que no tenga fisuras o cortes, pues en ese caso es mejor cambiarlo. Nunca obligues al bebé a succionar el chupo si no desea hacerlo.

Fuentes:

Hauck, FR, Omojokun OO, Siadaty MS. Do pacifiers reduce the risk of sudden infant death syndrome? A meta-analysis. Pediatrics. 2005 Nov; 116(5): e716-23. E-pub 2005 Oct 10.

Peressini S. Pacifier use and early childhood caries: an evidence-base study of the literature. J Can Dent Assoc. 2003; 69: 16-19.

Recommendations for the use of pacifiers. Community Paediatrics Committee, Canadian Paediatric Society (CPS). Paediatric and Child Health 2003; 8 (8), 515-519. Reference N°. CP03-01. Reaffirmed February 2011.

Jaafar SH, Jahanfar S, Angolkar M, Ho JJ. Pacifier use versus no pacifier use in breastfeeding term infants for increasing duration of breastfeeding. Cochrane summaries. Publishen online: march 16, 2011. http://summaries.cochrane.org/CD007202/effect-of-pacifier-use-on-duration-of-breastfeeding-in-full-term-infants

Moon, R.Y. , Darnall, R.A., Goodstein, M.H., Hauck, F.R. (Task Force on Sudden Infant Death Syndrome 2010-2011). SIDS and other Sleep-Related Infant Deaths: Expansion of Recommendations for a Safe Infant Environement. Pediatrics. Vol. 128  N° 5, November 1, 2011. pp e1341-e1367.






Para pasar un Halloween seguro.


Dr. Andrés Portilla, 31 de Octubre de 2011.

 


Por su relevancia, reproducimos aquí las recomendaciones de la Academia Americana de Pediatría para que el día de los niños y niñas sea más seguro:


CONSEJOS PARA HALLOWEEN

Halloween (víspera de Todos los Santos) es una emocionante época del año para los niños, y para ayudar a asegurar que tengan un día de fiesta seguro, he aquí algunos consejos de la American Academy of Pediatrics (AAP). Siéntase en libertad de usar estos consejos en parte o en su totalidad en cualquier documento impreso o emisión radiofónica o televisiva, con reconocimiento de la fuente.

TODOS DISFRAZADOS:

• Planee disfraces que sean brillantes y reflectantes. Asegúrese de que el calzado le quede bien al niño y de que los disfraces sean suficientemente cortos para evitar que los niños tropiecen, queden enredados, o entren en contacto con llamas.

• Considere añadir cinta o tiras reflectantes a los disfraces y a las bolsas para ir a pedir regalos, para mayor visibilidad.

• Dado que las máscaras pueden limitar la vista o bloquearla, considere usar maquillaje no tóxico y sombreros decorativos como alternativas más seguras. Los sombreros deben ser de la talla adecuada a fin de evitar que se deslicen sobre los ojos.

• Cuando adquiera disfraces, pelucas y accesorios, busque y adquiera los que tengan una etiqueta que indique claramente que son resistentes a las llamas.

• Si una espada, un bastón o un palo forma parte del disfraz de su hijo, asegúrese de que no tenga filo ni sea puntiagudo, y de que no sea demasiado largo. Un niño se puede lastimar fácilmente con estos accesorios si se tropieza.

• Obtenga linternas con pilas nuevas para todos los niños y sus acompañantes.

• Enseñe a los niños cómo llamar al 9-1-1 (o a su número de emergencia local) si tienen una emergencia o se extravían.

 

TALLAR UNA CALABAZA:

• Los niños pequeños nunca deben tallar calabazas. Los niños pueden dibujar una cara con marcadores, y después los padres pueden hacer el corte.

• Las velas votivas son más seguras para calabazas iluminadas con candelas.

• Las calabazas iluminadas con velas deben colocarse en una mesa sólida, lejos de cortinas y de otros objetos inflamables, y nunca deben dejarse desatendidas.

 

HOGAR, SEGURO HOGAR:

• Para mantener a los hogares seguros para niños que piden regalos en Halloween, los padres deben quitar del porche y del jardín delantero cualquier cosa con la cual un niño podría tropezar, como mangueras, juguetes, bicicletas y adornos de jardín.

• Los padres deben revisar las luces externas y reemplazar bombillas o focos fundidos.

• Las hojas mojadas deben barrerse de las aceras y los escalones.

• Sujete a los animales de compañía de modo que no salten de manera inadvertida sobre, o muerdan a, un niño que pide regalos en Halloween.

 

EN EL CAMINO DE PEDIR REGALOS EN HALLOWEEN:

• Un padre o un adulto responsable siempre debe acompañar a niños de corta edad en sus recorridos por el vecindario.

• Si sus hijos de mayor edad van a ir solos, planee y revise la ruta que sea aceptable para usted. Llegue a un acuerdo respecto a una hora específica en que deben regresar a casa.

• Sólo se deben pedir regalos en casas que tengan una luz encendida en el porche, y nunca se debe entrar a una casa ni a un automóvil para recibir un regalo.

• Puesto que las lesiones de peatones son las lesiones más frecuentes de niños en Halloween, recuerde a los niños que van a pedir regalos en esa fecha: Permanecer en un grupo y avisar a dónde irán. Llevar un teléfono celular para comunicación rápida. Permanecer en calles bien iluminadas, y siempre ir por la banqueta.

• Si no hay banqueta disponible, caminar lo más cerca posible de la pared, mirando hacia el tráfico.

• Nunca cruzar por jardines ni ir por callejones.

• Sólo cruzar la calle como grupo en pasos peatonales establecidos (según lo reconozca la costumbre local). Nunca cruzar entre automóviles estacionados, ni caminos de entrada que den a la calle, ir a la esquina.

• No asumir que se tiene la preferencia. Los conductores de vehículos motorizados pueden tener problemas para ver a los niños que piden regalos en Halloween. ¡El hecho de que un automóvil se detenga, no significa que otros lo harán!

• Debe notificarse de inmediato de cualquier actividad sospechosa o ilegal a las autoridades que hacen cumplir la ley.

 

HALLOWEEN SALUDABLE:

• Una buena comida antes de fiestas y de ir a pedir regalos en Halloween desalentará a los jovencitos de llenarse con los dulces que reciban.

• Considere adquirir obsequios que no sean alimento para quienes visiten su hogar, como libros para colorear o plumas y lápices.

• Espere hasta que los niños estén en su hogar para clasificar los obsequios y revisarlos. Aunque la adulteración es rara, un adulto responsable debe examinar meticulosamente todos los obsequios, y desechar cualquier artículo sucio, desenvuelto o sospechoso.

• Trate de racionar los obsequios para los días después de Halloween.

©9/07 American Academy of Pediatrics.




Estimulación Motriz durante el Primer Año.

Dr. Andrés Portilla, 1 de Octubre de 2011.

 



La maduración del sistema nervioso (cerebro, cerebelo, médula y nervios) es el proceso fundamental para la adquisición de habilidades como sostener la cabeza, girar sobre sí mismos, sentarse, gatear y caminar (habilidades motoras gruesas), entre muchas otras. El dominio de una habilidad permite que la siguiente se desarrolle, de ahí la importancia de que se lleve un orden secuencial. Ésta maduración ocurre de arriba a abajo (comienza por la cabeza y termina con los pies) y del centro hacia afuera (desde los hombros hacia las manos y desde la cintura hacia los pies). La salud de los sistemas nervioso y osteomuscular del bebé y la adecuada estimulación por parte de padres y cuidadores son los factores que determinan que éstos logros se consigan a tiempo  y correctamente. Las siguientes son actividades sencillas que les pueden ser de utilidad para estimular a sus bebés en casa y que permiten interactuar  con los pequeños a través del juego durante tiempos cortos y amenos. Las edades mencionadas son una guía general, ya que hay bebés que logran éstos avances antes de la edad límite propuesta:

-Uno a tres meses: Objetivo: levantar y controlar la cabeza. Coloca al bebé boca abajo sobre una superficie horizontal cómoda pero firme. Ayúdale a que apoye sus brazos flexionados y sus manos abiertas sobre la superficie elegida. Pon frente a él/ella  tu rostro o coloca objetos de colores vistosos a una distancia corta (unos 20 a 30 cm). Háblale o cántale atrayendo su atención para que levante la cabeza, el cuello y, más adelante, la parte superior del tronco.


-Tres a cuatro meses y medio: Objetivo: controlar el giro del tronco estando acostado. Para realizar ésta actividad se requiere que el bebé ya sepa controlar su cabeza erguida. Coloca al bebé boca arriba sobre una superficie cómoda pero firme y llama su atención desde un lado de su cabeza. Cuando gire la cara, ayúdale a que extienda el brazo de ese lado por encima de su cabeza e inmediatamente ayúdale a cruzar la pierna contraria sobre la otra pierna. Empujando suavemente el hombro que queda arriba, ayúdale a completar el giro para que quede boca abajo. Para que siga girando hacia el mismo lado pero ahora hacia la posición boca arriba, baja el brazo que estaba estirado, extiende las piernas, eleva el brazo opuesto y hálalo suavemente del hombro hasta la posición final.


-De cinco a seis meses y medio: Objetivo: mantenerse sentado sin ayuda. Para realizar ésta actividad es ideal que el bebé ya sepa girar estando acostado. Sienta al bebé en una superficie cómoda pero firme, sostenlo por la cintura. Permite que se apoye hacia adelante con las manos abiertas. Cuando logre sostenerse en esa posición, empújalo suavemente hacia adelante y luego hacia los lados, para retar su equilibrio.


- De siete a nueve meses: Objetivo: gatear. En la posición sentado ayúdalo a que apoye las manos hacia adelante, doble las rodillas y dirija los pies hacia atrás. Empújalo suavemente hacia adelante para que quede en posición de gateo. Mientras que logra sincronizar bien el movimiento de sus piernas con el de sus brazos puedes ayudarlo  colocándote detrás de él/ella y dirigir sus piernas (la pierna de un lado avanza hacia adelante al mismo tiempo que la mano del lado opuesto). No todos los bebés gatean igual: algunos lo hacen hacia atrás, otros avanzan con los brazos y doblan las piernas, otros saltan sobre sus piernas flexionadas: todas pueden ser formas válidas de gateo en un niño sano.

                                              

- De los once a los catorce meses: Objetivo: pararse y caminar. Una manera de saber si el bebé está listo para intentar pararse es observar si logra desplazarse de rodillas. Puedes probarlo colocándolo de rodillas, con la espalda recta y permitiendo que se apoye  con las manos en una mesa pequeña. Juega a empujarlo suavemente hacia abajo y hacia los lados para retar su equilibrio. Cuando domine ésta actividad, ayúdalo a que se pare, extiende sus brazos y permite que apoye sus manos en una silla o una caja que se pueda mover con facilidad e invítalo a que se mueva hacia adelante.  


En los bebés prematuros (de 36 semanas o menos de edad al nacer) tomamos en cuenta la edad corregida para efectos del crecimiento y el desarrollo: esto quiere decir que hay que restarle a su edad las semanas que le faltaron para nacer a las 38 semanas. Esta corrección se debe hacer hasta que cumplen los 18 meses.

Recuerda llevar a tu hija o hijo a los controles de crecimiento y desarrollo que ofrecen de manera gratuita las empresas prestadoras de servicios de salud públicas y privadas, y complementarlos con la evaluación periódica por tu Pediatra.

Fuentes:

http://www.fundacionbelen.org/hijos/estimulacion-temprana.html 

www.jaimebueso.files.wordpress.com/2007/04/denver-teoria.doc

http://www.dailymotion.com/video/x6vl4j_el-gateo-del-bebe-desarrollo-motor_school



Mitos y Verdades acerca de la Displasia de Caderas.

Dr. Andrés Portilla, 29 de Julio de 2011.

 




La displasia de la cadera en desarrollo es la enfermedad articular más frecuente en los niños menores de cinco años. Por su frecuencia y su riesgo de dejar secuelas si no se maneja apropiadamente, es bueno aclarar algunas creencias acerca de ella:

MITO: La displasia de caderas sólo le ocurre a las niñas.

VERDAD: La displasia de la cadera en desarrollo afecta a niñas y niños, sin embargo sí ocurre tres a cuatro veces más frecuentemente en el sexo femenino que en el masculino.

 

MITO: La displasia de caderas se puede corregir con masajes y terapia física.

VERDAD: El masaje y la terapia física no corrigen la displasia de la cadera en desarrollo, sobretodo si se trata de una luxación de la cadera. Es una conducta riesgosa confiar en que éstos tratamientos puedan curar a un niño o niña con caderas displásicas porque se pierde tiempo valioso para establecer un tratamiento ortopédico adecuado y la posibilidad de presentar secuelas como dolor crónico, cojera y desgaste precoz de la articulación es muy alta.

 

MITO: El doble o triple pañal curan la displasia de caderas.

VERDAD: No existen hasta el momento estudios que demuestren que el uso de dos o de tres pañales simultáneamente mejore la evolución de la displasia de la cadera en desarrollo, por lo cual no se debe usar como tratamiento. Posiblemente se deba a que no logran mantener a los muslos en el ángulo de apertura adecuado para que las caderas maduren de manera más rápida.

 

MITO: La displasia de caderas se cura sóla.

VERDAD: Aunque en algunos recién nacidos se hallan caderas inestables (son diferentes a las caderas luxadas) que pueden mejorar espontáneamente en las siguientes semanas, la displasia de las caderas en desarrollo establecida luego de las 6 semanas de vida siempre requiere tratamiento médico porque su tendencia natural es empeorar progresivamente, con los riesgos de secuelas ya mencionados. Actualmente se considera que la mayoría de los adultos con artrosis de cadera secundaria (se refiere a la que no es producida por el desgaste natural de la articulación) fueron niños con caderas displásicas no tratadas adecuadamente.

 

MITO: La displasia de caderas siempre requiere cirugías para su tratamiento.

VERDAD: En la gran mayoría de los casos no se necesita de ninguna cirugía para corregir la displasia de la cadera en desarrollo. Si el bebé no presenta ninguna enfermedad neuromuscular y el diagnóstico se hace precozmente (idealmente antes de los 6 meses de vida), la probabilidad de curación con el uso de dispositivos ortopédicos (arnés de Pavlik o férula de Milgram) utilizados correctamente  es muy alta, entre el 90 y el 98%.



Cómo prevenir la Caries Infantil.


Dr. Andrés Portilla, 17 de Junio de 2011.

 


La caries dental temprana es la enfermedad crónica más frecuente de la infancia. En algunos estudios hasta el 30% de los niños y niñas menores de 3 años ya presentan algún tipo de caries y en Estados Unidos el 56% de los menores de 9 años ya ha tenido caries en algún momento de su vida. Afortunadamente, es una condición que se puede prevenir. 


Aquí van algunas recomendaciones dirigidas a  proteger la salud oral de nuestros hijos e hijas desde sus primeros años:

- El aseo de la cavidad oral debe iniciarse incluso antes de la erupción del primer diente. Puedes limpiar las encías de tu bebé  con un paño limpio húmedo (usa sólo  agua potable) un par de veces al día, después de comer.

- La lactancia es la forma natural  y más sana de alimentar a tu bebé, pero si decides usar el tetero, no permitas que tu hijo o hija se quede dormido con el biberón en su boca, porque esto facilita el contacto prolongado y estrecho de los azúcares de la leche con sus dientes.

- Cuando aparezca su primer diente, inicia una rutina de aseo con un paño húmedo o un cepillo infantil de cerdas suaves, sin crema dental, dos veces al día. Una de esas dos veces debe ser luego de su última comida, justo antes de acostarlo en la noche. Aunque puede ser molesto si se está quedando dormido, vale la pena para evitar que los azúcares de los alimentos queden en contacto con sus dientes durante varias horas alimentando a las bacterias productoras de caries.

- La primera visita al Odontólogo pediatra puede realizarse cuando haga erupción el primer diente. Aunque en algunos bebés tarda en salir hasta los 15 meses, es recomendable que ésta consulta inicial sea antes del año de edad. Continúa asistiendo a controles periódicos.

- Como en Colombia el agua para consumo es enriquecida con flúor, no se recomienda el uso rutinario de crema dental ni de  suplementos que contengan éste mineral por el riesgo de presentar fluorosis, una alteración en la que los dientes se tiñen de un color oscuro.

- Cuando inicies la alimentación complementaria evita ofrecer a tu hijo o hija  alimentos con azúcar (sacarosa). El consumo de alimentos azucarados, sobretodo los de consistencia blanda y adherentes son un claro factor de riesgo para presentar caries dental. 



Por qué la Leche de Vaca no es adecuada para los Menores de 1 Año?


Dr. Andrés Portilla, 24 de mayo de 2011.

 


El sistema digestivo de un bebé está en maduración y no es igual al de un escolar o al de un adulto. Las proteínas de la leche materna tienen características que las hacen ideales para que el lactante pueda absorberlas en su intestino y luego hacer uso de ellas para crecer, producir defensas, regular su metabolismo, etc. La leche de vaca (entera, deslactosada y descremada) contiene proteínas distintas a las de la leche humana que al digerirse y absorberse pueden provocar alergias de diferentes tipos (de la piel, del sistema digestivo y respiratorias), las cuales pueden ir desde un brote mínimo hasta desnutrición  o sangrado gastrointestinal severo. Aunque no le sucede a todos los bebés, no hay forma de saber a cuál le ocurrirá.  

Por ésta razón, los  alimentos que contengan leche de vaca entera, deslactosada o descremada no son recomendables en los menores de un año. Además de lo anterior, la leche de vaca es pobre en hierro, zinc, ácidos grasos insaturados y otros nutrientes fundamentales para el adecuado crecimiento y desarrollo de los menores de 1 año y es rica en sodio y fósforo, lo cual somete a un esfuerzo innecesario al riñón del bebé porque el exceso de esos minerales debe eliminarse por la orina.

La leche materna es la mejor alternativa para alimentar a un lactante, sin olvidar que luego de cierta edad requiere complementarse con otros alimentos y ciertos minerales para llenar los requerimientos nutricionales del bebé. En caso de ser necesario iniciar una leche de fórmula es mejor asesorarse del Pediatra para encontrar la opción más segura.



Displasia de la Cadera en Desarrollo: la importancia del 
diagnóstico temprano.


Dr. Andrés Portilla 9 de mayo de 2011.

 


La displasia de las caderas es una alteración del desarrollo de esa articulación que se puede presentar incluso desde antes del nacimiento. Es más frecuente en los bebés que estaban sentados dentro del útero antes del parto (la llamamos presentación podálica o de nalgas) o rodeados de poco líquido amniótico (oligohidramnios), en los primeros hijos (primogénitos), en quienes tienen antecedentes de padres o hermanos con la enfermedad, en los que presentan ciertas malformaciones de los pies, y en las niñas.  


Algunos casos se pueden diagnosticar desde el nacimiento o semanas después durante la evaluación médica pediátrica. La evidencia reciente muestra que es recomendable que el Pediatra solicite una Ecografía de la cadera a los bebés con factores de riesgo o alteración en el examen físico entre las 4 y 6 semanas de edad, ya que el pronóstico mejora si el diagnóstico y el tratamiento se hacen más precozmente. En caso de que se detecte displasia o inestabilidad de la cadera, el manejo corresponde al Ortopedista. Aunque hay controversia en cuanto a realizar Radiografía de caderas a todos los bebés a los 3 a 4 meses de edad, en lugares donde hay limitaciones para el acceso a la consulta Pediátrica y a la toma de Ecografía puede ser un recurso válido para su diagnóstico, sin olvidar que implica exposición a radiación y realización más tardía (las estructuras óseas no se pueden visualizar en radiografías antes de los 3 meses).   No olviden que si un niño o niña presenta displasia de la cadera y no se maneja adecuadamente, puede desarrollar secuelas como dolor crónico, cojera y alteraciones de la marcha, que limitarán sus capacidades y afectarán su calidad de vida.



Reflujo gastroesofágico normal y anormal.

Dr. Andrés Portilla 25 de Abril de 2011. 



Los episodios ocasionales de vómito (realmente se llama regurgitación) de leche son frecuentes en bebés sanos hasta los 12 a 18  meses de edad, por la inmadurez de su vía digestiva para mantener el contenido estomacal en su sitio. En la mayoría de los bebés medidas como comer manteniendo la cabeza más elevada que los pies, hacer que al succionar tome toda la aréola en lugar de sólo el pezón, sacar los gases durante al menos 20 minutos en posición vertical  y luego acostarlo(la) boca arriba o de medio lado con la cabecera de la cuna elevada unos 30° son suficientes para controlar los episodios. 


El reflujo fisiológico (normal) no debe ocurrir con todas las comidas ni todos los días, no se debe acompañar de signos de dolor (llanto intenso, posición del cuerpo en arco hacia atrás), sudoración ni palidez y no debe asociarse a disminución del apetito ni a pérdida de peso. Durante las consultas tu Pediatra verificará que el reflujo no esté interfiriendo con la salud de tu bebé e iniciará un plan de manejo si es necesario. Si durante el episodio de regurgitación se aprecian dificultad para respirar, cianosis (color morado) alrededor de los labios o alteración de la conciencia (como un desmayo), se debe llevar de inmediato al bebé a un servicio de urgencias pediátricas.

ACTUALIZACIÓN,  NOVIEMBRE 26 DE 2011.

La recomendación actual del Task Force on Sudden Infant Death Syndrome publicada por la Academia Americana de Pediatría es que se evite la posición de medio lado para dormir en los bebés, ya que el riesgo de sofocación es muy similar al de la posición boca abajo. Por lo tanto, la única posición recomendada para dormir en los bebés menores de 12 meses  es boca arriba.

Fuente:

Task Force on Sudden Infant Death.  http://pediatrics.aappublications.org/content/128/5/e1341.full



El ritmo del sueño.                  

Dr. Andrés Portilla 27 de Marzo de 2011. 


Hasta los 3 meses de vida  la mayoría de los bebés come cada 3 a 4 horas. Entre una toma y la siguiente  tendrán períodos de sueño que se irán reduciendo en duración a medida que crezcan. El tiempo promedio de sueño durante las 24  horas del día es, aproximadamente, el siguiente: de 1 a 2 meses  duermen entre 16 y 18 horas diarias (cinco o seis lapsos de sueño menores de 3 horas y un solo lapso mayor de 3 horas durante la noche). De los 2 a 3 meses el lapso de sueño nocturno puede prolongarse a cinco o seis horas (un total de 14 a 16 horas diarias). Luego del tercer mes el lapso nocturno puede ser de seis a ocho horas en la mayoría de los bebés. Los mayores de un año generalmente no hacen siesta en la mañana, pero la siesta de la tarde puede continuar hasta los tres o cuatro años de vida.


Los bebés no prematuros mayores de 1 mes de vida no requieren comer varias veces de noche, como lo venían haciendo antes.  Si a esa edad notas que tu bebé pasa en la noche entre cuatro y seis horas sin llorar por hambre, es un indicio de que su cuerpo se va adaptando al ciclo día –noche (ritmo circadiano). Permítele dormir, pues cuando realmente tenga hambre, te lo hará saber. En el caso de bebés prematuros éste proceso puede tardar hasta los dos o tres meses de edad. 

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